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Estambul II

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El segundo día en Estambul, después de desayunar cayó una tromba de agua impresionante. Tormenta eléctrica que nos pilló de improviso y en la calle. Nos refugiamos en la estación de metro. Llovía y llovía, así que decidimos dejar de esperar y coger un taxi para llegar al palacio Topkapi. Tráfico lento y pesado, debido a que a la altura del Bazar de las  Especies se había acumulado una balsa de agua en la calzada que casi alcanzaba el tubo de escape de los vehículos.

Por fin llegamos a destino. No lo he dicho en el post anterior, pero para visitar los principales museos y monumentos de Estambul compramos la Museum Pass. Una tarjeta que cuesta 85 LT y te las venden en una furgoneta que se encuentra delante de Santa Sofía.

Al entrar al Palacio Topkapi paulatinamente dejó de llover y comenzó a brillar el sol, que nos acompañó durante el resto de las vacaciones. El Palacio fue construido por orden del Sultán Mehmed II en 1459. Paradigma de la arquitectura seglar turca, es un entramado complejo de edificios, unidos por patios o jardines. Alberga uno de los mejores tesoros, donde se pueden ver joyas que casi te dejan ciego, armas con pedrería, ajuar, algún trono perteneciente al sultán y demás símbolos de poder y magnificencia. Incluso guardan una colección de reliquias de las religiones judía, cristiana y musulmana.

En el interior del  complejo del Palacio se encuentra Santa Irene. Otro gran ejemplo de arquitectura bizantina.Edificio basilical con dos cúpulas. Sus muros desnudos ofrecen una pálida sombra de la altivez que poseyó tiempo atrás.

Al salir del Palacio se hizo la hora de comer. Después de comer en el McDonals fuimos a la Mezquita Azul, que debe su nombre a los preciosos mosaicos que alberga en su interior. Mandada construir por el sultán Ahmet I, no sólo osó a desafiar a Santa Sofía, en cuanto a belleza y ostentación, sino también con la mismísima Meca, levantando seis minaretes en lugar de los dos o cuatro habituales. Para solventar el conflicto generado con la alta diplomacia religiosa se subvencionó la construcción de un séptimo minarete en la construcción de la mezquita de Arabia.

Para entrar en la mezquita las mujeres deben ir totalmente tapadas, desde la cabeza hasta por lo menos debajo dela rodilla. Los hombres con pantalón largo y camiseta que cubra los hombros. Yo llevaba un foulard en el bolso y vestido largo, aún así me prestaron un pañuelo para tapar bien los hombros. A Paula le dejaron una túnica con capucha para cubrir la cabeza.

El interior es esplendoroso, cubierto de mosaicos azules de Iznik. En cuanto a su estructura es una  mezcla elementos bizantinos prestados de Santa Sofía y la arquitectura tradicional otomana.

IMAGEN PERTENECIENTE A PABLO ANDRÉS RODRÍGUEZ. DERECHOS RESERVADOS

IMAGEN PERTENECIENTE A PABLO ANDRÉS RODRÍGUEZ. DERECHOS RESERVADOS

Al terminar la visita a la mezquita continuamos con el museo de los mosaicos. Se encuentra cerca, integrado en el Bazar de los Mosaicos, un bonito mercado con tiendas de especialidades turcas; alfombras, especias, cuero, cerámica…

El Museo alberga mosaicos de época romana con escenas de caza y domésticas, entre otros motivos, procedentes de un edificio de la época de  Constantino.

Después nos dirigimos hasta el puerto. En Estambul se ofrecen excursiones en barco que te llevan por el Bósforo. Pero preferimos coger un pequeño ferry que cruzaba hasta la parte asentada en Asia.

Desde el Bósforo, Estambul muestra toda su belleza. La silueta de los miranetes apuntando al cielo, los edificios con cientos de años, la ciudad inmensa, se funden en una atmósfera envuelta por la cálida brisa.

A la vuelta llegamos a otro punto diferente del puerto. Es un lugar muy animado con numerosos restaurantes.

Volvimos a casa y cogimos comida para llevar en un establecimiento típico turco.Comimos pide, la pizza turca y lahmacun, una especie de masa de pan muy fina, el interior se rellena de carne picada, cebollas y tomates. La verdad es que está muy bueno. Como dice mi hijo, está bueno y es barato, ¡qué más quieres!.

Puede parecer que la comida turca está demasiado especiada o muy picante, pero es muy sutil y los ingredientes están magistralmente mezclados.

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